Después de un entrenamiento de alta intensidad y con nuestro organismo en plena cascada metabólica es el momento idóneo para aportar a nuestras células la cantidad de nutrientes que necesita para recuperarse de un gran esfuerzo.

Para ello explicaremos la importancia y diferenciación entre los hidratos de carbono, proteínas, grasas y sales minerales junto a las vitaminas.

Después de cualquier entrenamiento (no entraremos en cuales son los más menos efectivos, dado que todo dependerá de los objetivos y de la intensidad de los mismos) se produce una respuesta metabólica adaptativa al ejercicio que ayuda a mejorar, entre otras cosas, a la no resistencia a la insulina y a favorecer el consumo energético (sistema muscular más eficiente) por parte de toda la musculatura implicada.

Por ello después de un entrenamiento intenso recomendamos un consumo ‘moderado’e hidratos de carbono de absorción lenta, que ayude a recuperar progresivamente a nuestro organismo de un estado catabólico (de destrucción celular) a un estado anabólico (regeneración y síntesis molecular). Esto ayudará al rellenado de los depósitos de glucógeno y facilitará nuestra recuperación. Evitaremos, en la medida de lo posible, salvo hipoglucemia, por ejemplo, hidratos de absorción rápida, a excepción de los de índice glucémico bajo.

La reposición proteica (como todos sabemos es la base de regeneración muscular) nos ayuda y facilita al organismo a la reconstrucción del tejido muscular. Es por tal motivo que es de vital importancia el consumo suplementario de proteína (si no se puede consumir la cantidad suficiente en una dieta diaria o si el entrenamiento es demasiado intenso). Este elemento aportará factores clave en la recuperación activa pre y post entreno.

Respecto a las grasas mencionar que siempre han sido ‘demonizadas’ como las malas de la película, pero nada más lejos de la realidad, creemos que estas son básicas para un buen funcionamiento cerebral y como reserva energética (probablemente su degradación no sea la más eficiente energéticamente, pero cierto es que aporta una gran cantidad energética una vez degrada). Por tanto, un consumo de grasas controlado y proporcionado por alimentos de calidad nos pueden generar beneficios en el rendimiento de nuestras sesiones.

Finalmente hablaremos de las sales minerales y vitaminas, elementos fundamentales en la contracción muscular y que reponerlas tras el entrenamiento a base de suplementación específica nos ayudará a mejorar nuestra calidad de entrenamiento.