En el siguiente artículo que os presento a continuación hablaremos de la importancia que tiene mantener una buena alimentación a la hora de realizar ejercicio físico, tanto en las correspondientes recuperaciones como en lo referido al rendimiento durante la puesta en práctica del propio entrenamiento.

Para ello, creemos fundamental el rol del entrenador personal, profesional que nos guiará y orientará sobre qué alimentos nos pueden aportar mayores o menos beneficios para un entrenamiento óptimo y de calidad.

¿Es bueno hacer ayunos antes de entrenar para quemar o movilizar más grasas?

Hoy en día existen muchos estudios que defienden los ayunos intermitentes, consiguiendo que nuestro organismo entre en un estado de ‘alarma’ (alteración de la homeóstasis ) y este tenga que conseguir recursos orgánicos y metabólicos. Como consecuencia este tendrá que recurrir a elementos como las grasas para poder obtener energía así como intentar entrar de nuevo en un estado anabólico (de construcción) con las herramientas orgánicas de las que dispone.  Para ello tendrá que aumentar el consumo calórico pero cierto es que puede traer consecuencias negativas de rendimiento si no estamos sanos o nos falta algún tipo de nutriente.

Es por ello que creemos que no deberíamos abusar de este tipo de ayunos (ni mucho menos diario o rutinario), aunque en personas con experiencia deportivas y saludables, se podría usar PUNTUALMENTE y bajo PREVIA AUTORIZACIÓN MÉDICA.

Suplementación post entrenamiento

Después de un entrenamiento personal de calidad y de cierta intensidad (mencionar que entrenamientos de mantenimiento y de intensidad media-baja, si se mantiene una dieta saludable y equilibrada y no se tienen carencias alimentarias determinadas, no haría falta) podemos recurrir al uso de suplementación deportiva que nos proteja en la fase anabólica o reparadora. Elementos como batidos de proteínas o sales minerales nos pueden ayudar a recuperar mejor y a crear un tejido nuevo de mayor calidad.

Creemos en el equilibrio, en unas buenas bases de alimentación que combinadas con un ejercicio de intensidad media-alta nos puedan aportar beneficios de carácter físico y mental, sin obsesionarse, pero sí siendo constantes y conscientes que una alimentación equilibrada y fusionada con una rutina de ejercicio físico, nos hará sentirnos mejor física y mentalmente.