En el siguiente artículo que presentamos a continuación vamos a proponer una serie de ejercicios y metodologías de entrenamiento enfocadas para la mejora de la condición física tanto para embarazadas como para su recuperación postparto.

Los dos primeros meses de embarazo muestra una clara adaptación hormonal y fisiológica ante el desarrollo inicial del embrión. Pasados estos dos-tres primeros meses podremos empezar a realizar ejercicio físico dirigido a fortalecer las principales áreas corporales afectadas por el embarazo (suelo pélvico, extremidades inferiores como piernas, que suelen mostrar inflamación transitoria o fortalecimiento de la musculatura adyacente a la zona lumbar).

Respecto a las diferentes metodologías empleadas surgen movimientos o especialidades como el Yoga o el Pilates, que creemos complementan para poder mantener una condición física adecuada en embarazadas, siempre y cuando se implementen por profesionales capacitados para dicha tarea.

Una adecuada combinación de estas modalidades, junto a otras opciones de entrenamiento nos pueden ayudar a lo largo del proceso del embarazo así como en su correcta recuperación.

Otras opciones que nos ayudan al fortalecimiento específico del suelo pélvico pueden ser los denominados ejercicios de Kegel o máquinas de refuerzo específico y con feedback a través de software. Todo ello, junto a ejercicios de fuerza para las extremidades del tren inferior con una intensidad media-baja (previo permiso médico y comprobando siempre la tensión arterial de nuestro paciente, entre otros factores) como ahora pueden serlo sentadillas, leg extension o leg Press, pueden lograr que nuestra sintomatología de piernas cansadas o agotamiento mejore.

Para finalizar mencionaremos los ejercicios relacionados con la mejora de la actitud postural durante el embarazo. Y es que, durante el mismo y como consecuencia del crecimiento de nuestro bebé aumenta considerablemente la lordosis lumbar, acentuando aún más si cabe la curvatura de la columna vertebral a nivel lumbar. Esto suele llevar asociado un incremento de dolor, que se puede mejorar o aliviar mediante la realización de ejercicios de fortalecimiento lumbar, oblicuos externos e internos, transverso y recto abdominal (entre diversos músculos adyacentes). En posteriores artículos mencionaremos ejercicios básicos que mejoren nuestra aptitud postural, para así llevar mejor el día a día de nuestro embarazo y acelerar el proceso de recuperación postparto.