Buenos días a tod@s, en el siguiente post que os presentamos a continuación os explicaremos con detención una de las capacidades físicas básicas, en este caso, la FLEXIBILIDAD.

Pero, ¿Qué es la flexibilidad?
Tal y como define la RAE sería la capacidad o disposición de un determinado cuerpo para doblarse. En nuestro contexto y aplicado al campo del ejercicio físico diríamos que sería la capacidad que tiene una determinada estructura para elongarse al máximo y volver a su posición inicial sin producir daños en los tejidos adyacentes.

¿Pero que quiere decir daño adyacente?

Como cualquier elemento estructural, el músculo está compuesto por fibras, envueltas por diferentes ‘envolturas’ , ‘capas’ o ‘túbulos’, que hacen que las mismas se adapten a las fuerzas que se les transmiten externamente y tras su aplicación vuelvan a tener las capacidades contráctiles iniciales o previas a su movimiento. Si en un momento determinado, elongásemos más de lo que las propiedades viscoelásticas permiten a tal estructura, se produciría un daño, provocando de tal modo que tal elemento no volviese a la posición inicial con las características y propiedades iniciales. Con ello queremos decir, y después de una parte más técnica, que en el trabajo para el aumento de la flexibilidad (para nosotros es un aumento del ROM –rango articular-) hay que prestar atención en las FUERZAS EXTERNAS QUE APLICAMOS (stretching pasivo, por ejemplo), ya que estas, igual que NOS PUEDEN HACER MEJORAR, y nada más lejos de la realidad, TAMBIÉN NOS PUEDEN LESIONAR.

¿Cómo podemos mejorar la flexibilidad?

No existen ejercicios mejores o peores para mejorar el rango de movimiento, pero siempre tendremos en cuenta que existen diferentes métodos que nos aportarán tales beneficios. A continuación proveeré diferentes técnicas que nos pueden aportar beneficios para nuestro objetivo (sin decir cuál es la más apropiada, aquí deberá ser el profesional prescriptor o nuestro propio entrenador personal el que deberá realizar un análisis para adaptar el sistema de estiramientos y ganancia de fuerza a cada paciente).

Métodos o diferentes sistemas existentes

-Ganancia de fuerza muscular específica a través del uso de máquinas de resistencia variable o peso libre que podemos encontrar en cualquiera de nuestros centros deportivos

Entrenamientos derivados de prácticas como  Pilates,Yoga o Tai-Chí (entre otros) nos pueden aportar ganancias de fuerza que podrían derivar en mejoras de la flexibilidad.

-Estiramientos específicos de cierta musculatura, aplicando la fuerza y duración determinada (prestando especial atención a no generar fuerzas excesivas o dolorosas).

Esperemos os haya servido de ayuda este post, os esperamos en nuestra web con más posts y notícias mes a mes.