En el siguiente artículo que os presentamos a continuación hablaremos sobre las diferentes tendencias existentes en fitness.

Hoy día existen muchos sistemas de entrenamiento y métodos diferentes, y creemos que la inclusión de unos u otros dentro de nuestro planning es lo que permite que alcancemos nuestras metas.

No hemos de entrar a considerar si uno u otro es mejor, sino que hay que valorar si uno u otro respeta nuestra condición física actual y si se adapta a nuestras adaptaciones cardiovasculares y musculares (que cómo explicaremos en futuros post se encuentran interelacionados entre sí, pero no de la manera en la que nos habían especificado o enseñado hasta ahora, ya que investigaciones recientes demuestran la relación inversa a la que se ha proclamado hasta nuestros días. Este tema lo abordaremos más en profundidad en un futuro).

La primera parte en la que hemos de centrar nuestra atención del entrenamiento personal es en la intensidad. El primer objetivo como entrenadores es crear en la musculatura de nuestros clientes adaptaciones y mejoras a nivel muscular. Para ello hemos de proporcionarles un estímulo suficiente que altere su homeóstasis corporal (tendencia al equilibrio celular y fisiológico de nuestro organismo) para que dicho estímulo provoque cambios a nivel muscular. Este dicho así y básicamente parece relativamente sencillo, pero todo ello se complica cuando aparecen clientes con determinadas patologías o no existen sistemas de medición adecuados para las diferentes cargas.

Para ello, inicialmente lo que hemos de tratar es de hacer una buena valoración inicial de la fuerza que son capaces de generar nuestros clientes con diferente musculatura de su organismo (no diremos que una u otra es más importante, dado que toda en su conjunto lo es).

Una vez se hace esta primera valoración, procedemos a la explicación correcta de los diferentes ejercicios que abordaremos para mejorar su condición física. Sin componente técnico, nuestro trabajo se puede convertir potencialmente en una actividad de riesgo, dado que al final trabajamos con fuerzas, y estas al igual que provocan adaptaciones positivas (si se hacen adecuadamente, a correctas velocidades, con la periocidad correcta y cargas adaptadas entre otros muchos factores) pueden generar negativas (si no se respetan los periodos de descanso, mala interpretación técnica, etc.).

Es por ello que creemos que desde entrenador personal en Alicante Pau Sala, os podemos ayudar, adaptando cada situación a tu perfil u objetivo particular.