El hombro, una de las articulaciones más complejas por su estructura y movilidad, está compuesta por 3 articulaciones y una denominada ‘falsa’ que es dependiente del propio hombro pero que no se integra como tal (escapulotorácica). Las tres articulaciones que componen el hombro serían la acromioclavicular -AC-, esternoclavicular -SC y la glenohumeral -GH-.

Estas articulaciones dotan de una gran movilidad al hombro, funcionalidad que en el día a día es observable por la amplitud de rangos y planos de movimiento en los que es capaz de moverse. Pero dicha capacidad de movimiento no siempre es buena, dado que una movilidad excesiva sin una adecuada estabilidad en el hombro puede acarrear daños en los tejidos adyacentes y futuras lesiones.

Por tal motivo hemos de hacer especial hincapié en el trabajo y el refuerzo específico de la cápsula articular, fortaleciendo músculos como supraespinoso, infraespinoso, subescapular, redondos -mayor y menor-, romboides -mayor y menor- así como el deltoides -en sus porciones laterales, mediales y anteriores-.

¿Pero cuáles son los daños más frecuentes en el hombro?

Uno de los daños más frecuentes en el hombro es la denominada tendinosis del supraespinoso, músculo que provoca una reducción significativa en la movilidad de los clientes en ciertos ejercicios y rangos así como unas molestias considerables no solo en la ejecución, sino sin ella.

Pero…¿Por qué se producen estas molestias?

Realmente la respuesta sería…multifactorial. ¿Cuál es el causante principal? No podríamos evidenciar tal respuesta, ya que todos los elementos y ninguno podrían favorecer a una inflamación transitoria de dicho músculo (y adyacentes) pero si que puedo afirmar que factores como las aceleraciones desproporcionadas o una mala técnica en ciertos ejercicios pueden producir daños en los tejidos que rodean la cápsula articular del hombro.

¿Cómo podemos abordar dicho problema?

Desde nuestro campo y siempre desde la prevención (no podemos tratar patologías específicas ya que es tarea del fisioterapeuta o médico) nuestro rol sería el de fortalecer y prevenir posibles molestias futuras fortaleciendo  de manera concreta y específica con un entrenador personal toda la musculatura que compone la articulación del hombro, dotando de estabilidad y fuerza a toda la zona específicamente.