En el siguiente post que redactamos a continuación vamos a explicar las diferentes teorías existentes sobre la explicación fisiológica de las agujetas, afirmando y contrastando las mismas, por qué pensamos que no siempre pueden ser indicativas de un estímulo adecuado para nuestro sistema musculoesquelético.

Existen diversos momentos en los que pueden surgir las denominadas ‘agujetas’ y que describimos a continuación:

  1. Tras un periodo prolongado de tiempo sin realizar ejercicio o tras la inclusión de un ejercicio nuevo en nuestro entrenamiento que movilice de una manera determinada ciertas fibras de dicha musculatura.
  2. Tras realizar un entrenamiento excéntrico

Pero realmente…¿ Qué son las conocidas como ‘agujetas’ o ‘DOMS’?

Como agujetas entendemos al dolor local aparente en las diferentes áreas corporales musculares sometidas a un esfuerzo determinado tras la conclusión del entrenamiento. Estas suelen aparecer con una mayor intensidad en la fase de recuperación anábolica post ejercicio, que oscilaría entre las 24 y 72 horas (dependiendo siempre del grado de estímulo sometido a nuestra musculatura).

¿Se considerarían como normales las agujetas dentro del marco de la salud y el ejercicio?

Esta difícil cuestión que abordaremos a continuación no es fácil de responder, ya que si hablamos de agujetas básicamente se tratan de microroturas fibrilares (en la actualidad, aún así el mundo de la ciencia avanza y con ella nuevos descubrimientos y parámetros neurofisiologicos que podrían canviar en los siguiente años) a nivel microscópico (últimas tendencias refieren también a aspectos anabólicos y de regeneración de tejido muscular post ejercicio).

Por eso dentro de un marco de salud nos gustaría remarcar que unas agujetas leves se podrían tolerar dentro del entrenamiento personal, siempre y cuando los ejercicios previos a las mismas hayan sido adecuadamente ejecutados y supervisados, pero no deberíamos tener unas agujetas que no nos permitan ni ‘pestañear’ días consecutivos a la sesión.

En conclusión podemos resumir que las agujetas son indicadoras de un entrenamiento más o menos eficiente, no se han de relacionar, porque se pueden provocar adaptaciones fisiológicas sin sufrir en el proceso de entrenamiento, por lo tanto, hemos de cambiar el punto de vista e intentar seguir con una filosofía de seguimiento personalizado, individualizado y pormenorizado para que nuestros clientes perciban cambios y mejoras en el aspecto fisiológico.