En el post que os presentamos a continuación vamos a comentar algunos de los mitos más arraigados sobre el entrenamiento personal, argumentando y explicando el porqué de cada uno de ellos.

¿El entrenamiento personal es exclusivo para personas ‘famosas’ o con poder adquisitivo alto?

Cierto es que los precios medios por sesión son medios-altos, pero no más lejos de la realidad creemos que la exclusividad y la calidad del entrenamiento individualizado han de seguir unas pautas y un proceso de integración de los ejercicios que ha de ser totalmente enfocada hacia una persona, no de manera colectiva. Para ello es necesaria toda la atención y poder dedicarle cada minuto de la sesión al cliente, y es por ello, que el servicio, se paga con unos precios un poco más elevados de lo habitual. A partir de ahí y la continuidad del mismo va a depender de varios factores, no sólo económicos del cliente, sino de la necesidad del propio servicio (por ejemplo de un tratamiento de recuperación funcional post lesión) o un estado de mantenimiento de la forma. Cada uno es libre y debe decidir de la necesidad o no del servicio, lo que bien es cierto, es que todo el mundo, aunque sea puntualmente, puede acceder a un entrenador personal que le ayude y asesore puntualmente sobre técnica y planificación de sus entrenamientos (aunque no sea de forma asidua).

¿La alta intensidad es lesiva?

Aquí hemos de decir que la alta intensidad, con una mala técnica y con manifestaciones de la fuerza de modo explosivo  son potencialmente lesivas. Con esto no queremos decir que no haya que practicar la alta intensidad, ni mucho menos, sino que hemos de realizar una correcta progresión de ejercicios de fuerza que nos ayuden a alcanzar un estado óptimo de forma o condición física y a partir de ahí trabajar de manera intensa, pero controlada, para poder mejorar nuestros resultados.

¿Es la natación y Pilates la mejor opción para los dolores de espalda?

Creemos que la prescripción de ejercicio físico se ha de dar de manera pormenorizada y no de manera genérica, por lo que generalizar que ciertos ejercicios milagrosos logran o mejoran ciertas molestias lo consideramos de poca seriedad. Anteriormente haríamos una valoración y a partir de ahí se le recomendaría un patrón u otro de ejercicio, no sin antes, evaluar adecuadamente todo su historial previo de lesiones y ejercicio físico. Natación y Pilates si…o puede ser…pero antes evaluación.