A continuación os presentaremos una serie de ejercicios que nos ayudarán a mejorar nuestra higiene postural y así, colateralmente, mejorar posibles o futuras molestias de espalda.

Mencionar previamente, que dicha sintomatología probablemente la hayamos sufrido ya o quizá la sufriremos alguna vez a lo largo de nuestra vida, causada fundamentalmente por malas posiciones que adoptamos al acomodarnos en diferentes asientos o incluso cuando caminamos (mirando el móvil, con el cuello y hombros anteriorizados…) o básicamente por una mala posición adoptada cuando estamos trabajando con el ordenador en casa o en el trabajo.

¿Pero qué soluciones tenemos ante este problema?

Muchos de nuestros pacientes  prueban diferentes sistemas o métodos, bien porque hasta ahora le habían funcionado o tal vez por recomendaciones de familiares o amigos (hablamos de figuras como médicos, fisioterapeutas o entrenadores personales).

Pero ante todo y junto al tratamiento de cada uno de estos especialistas (en nuestro caso especificaremos nuestro rol como entrenador personal) el primer paso que debemos dar ante estas molestias es detectar cual es el causante principal de estas descompensaciones y molestias contínuas (en este caso y posterior a un examen clínico realizado por un médico o fisioterapeuta, entraría nuestra función, que sería la de mejorar la fuerza muscular específica de nuestro cliente, de manera controlada e individualizada).

En la fase inicial siempre realizaremos clases específicas y enfocadas hacia el refuerzo de la musculatura adyacente a la columna (revisando desde los abdominales hasta musculatura paravertebral posterior más profunda). Tal y como afirma la Dra Montserrat Romera (portavoz de la Soc. Española de Reumatología) ‘es muy importante realizar actividad física, pues, cuanto más en forma estemos, menos riesgo de dolor tendremos’.

Principales causas de las molestias de espalda

-Sobrecarga muscular: principalmente producidas por desequilibrios posturales o malos hábitos posturales que obligan a nuestra musculatura a permanecer en una posición sostenida durante un largo periodo de tiempo (por ejemplo la silla de la oficina, sofá o similares).

-Traumatismos o impactos no curados: tras sufrir un golpe o impacto debemos mantener especial atención a mantener un tiempo determinado de reposo y siempre que el médico lo recomiende, aplicar calor o frío (dependiendo de la fase en la que nos encontremos).

-Patologías de columna, tales como hernias discales o disfunciones sistémicas causadas por ‘deformaciones’ de la columna como escoliosis, cifosis o lordosis muy pronunciadas.

Posibles tratamientos a estas molestias

Ejercicios de refuerzo muscular específico y fortalecimiento abdominal y paravertebral ayudan significativamente en la calidad de vida y sintomatología de nuestros pacientes. Si tienes cualquier duda o quieres consultar que ejercicios son los recomendables para ti, pregúntanos sin compromiso a través de nuestra web.